El fuego arrasó con su hogar, pero la solidaridad encendió la esperanza

La tragedia golpeó con fuerza a Mayra Araceli Ruiz Cevilla, una madre soltera de El Rosario, Sinaloa, cuando un voraz incendio consumió su hogar, dejando a su familia sin nada. Entre cenizas y escombros, la incertidumbre amenazaba con derrumbar sus fuerzas. Pero en medio del desastre, la ayuda no tardó en llegar.
El Gobierno Municipal de El Rosario, encabezado por la presidenta Claudia Liliana Valdez Aguilar, a través del Sistema DIF El Rosario, respondió al llamado de auxilio. Karla Mariel Peraza Hernández, directora del DIF, se presentó en el callejón Camino Viejo a Cacalotán con un mensaje claro: «No están solos.»

La ayuda llegó con lo necesario para empezar de nuevo:
-Despensas para alimentar a la familia
-Estufa para volver a cocinar
-Colchón y base para un descanso digno
-Electrodomésticos esenciales
-Tanque de gas para el día a día
-Vajilla, baterías de cocina y abanico
-Colchonetas, catres, ropa de cama y cobijas para sobrellevar la pérdida
Pero no solo llegaron con apoyo material. El calor humano y la empatía fueron la verdadera chispa de esperanza. Mientras personal de Servicios Públicos trabajaba en la limpieza de los escombros, la comunidad y el gobierno se unieron para recordarle a Mayra y su familia que no están solas.

Con lágrimas en los ojos, Mayra agradeció a la presidenta municipal Claudia Liliana Valdez Aguilar y al equipo de DIF Rosario por no ignorar su dolor y tenderle la mano en el momento más difícil de su vida.
Porque cuando el fuego arrebata lo material, la solidaridad levanta lo verdaderamente importante: la esperanza.

