*La presidenta reiteró la postura de México frente al despliegue militar estadounidense cerca de Venezuela; recordó los principios constitucionales de no intervención y solución pacífica de controversias

CIUDAD DE MÉXICO/ El Financiero.- La presidenta Claudia Sheinbaum habló del aumento en las tensiones de Venezuela y Estados Unidos, a raíz de los reportes sobre un nuevo despliegue de fuerzas armadas en aguas cercanas al país sudamericano.
En la conferencia del martes 19 de agosto, la presidenta recordó que en la Constitución de México se establecen los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de controversias, que, a su parecer, deberían aplicarse en esta escalada.
“No al intervencionismo. Eso no solamente es convicción, sino que está en la Constitución. Lo dice claramente nuestra Constitución y es nuestra posición siempre: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias”, mencionó la mandataria.
La movilización de las fuerzas militares de Estados Unidos ocurre en medio de la ofensiva del gobierno de Donald Trump contra Nicolás Maduro, a quien se señala como presunto líder del Cártel de los Soles.
A esto se suma la reciente orden que permite el uso del ejército estadounidense en operaciones en territorio extranjero para combatir a los cárteles de la droga, designados como organizaciones terroristas extranjeras.
¿Cuál es la dimensión del despliegue del ejército estadounidense?
De acuerdo con los reportes más recientes, Estados Unidos enviará tres destructores con misiles guiados Aegis a aguas cercanas a Venezuela en las próximas 36 horas, con el objetivo de enfrentar lo que Washington considera una amenaza por parte de los cárteles de la droga.
En esta operación se contempla el envío de cuatro mil marines a la región sur del Caribe. También se desplegarán varios aviones espía P-8, buques de guerra y al menos un submarino de ataque.
Los barcos identificados son el USS Gravely, el USS Jason Dunham y el USS Sampson. El personal y los recursos militares operarán en el espacio aéreo y las aguas internacionales durante varios meses, según informó un funcionario a Reuters. Realizarán operaciones de inteligencia y vigilancia, y no se descarta el uso de recursos navales para lanzar ataques selectivos.

