*El impuesto a refrescos y bebidas azucaradas afectará a las tienditas y pequeños negocios, advirtieron especialistas.

Ciudad de México / El Financiero.- El incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas, que pasará de 1.64 a 3.08 pesos por litro en 2026, generará aumentos de hasta 15 por ciento en los precios de refrescos y jugos, afectando a 400 mil pequeños comercios y poniendo en riesgo 150 mil empleos, según la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb).
Aunque el gobierno argumenta que la medida busca mejorar la salud pública y financiar tratamientos para enfermedades relacionadas con el consumo de azúcar, expertos advierten que podría reducir el poder adquisitivo de los hogares y desincentivar la inversión en la industria refresquera.
“Derivado del incremento al impuesto vigente y a la incorporación del nuevo gravamen a las bebidas sin azúcar, los precios al consumidor se incrementarían de manera significativa, entre 10 y 15 por ciento de su costo actual, siendo un duro golpe al bolsillo de las personas”, advirtió en un comunicado la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb), que representa los intereses de Arca Continental, Coca Cola FEMSA, GEPP Pepsico.
La organización que representa a embotelladores que operan 120 plantas y 687 centros de distribución acusó que el nuevo gravamen golpeará a los hogares de menores ingresos que destinan tres veces más recursos proporcionalmente a los refrescos y bebidas saborizadas que los de mayores ingresos. Además de provocar la pérdida de hasta 150 mil empleos directos e indirectos de la industria en los próximos cinco años.
“Reducirá el poder adquisitivo de los hogares al encarecer la canasta básica; desincentiva la inversión y producción con un efecto recesivo que limitará el crecimiento económico del país; estimamos que se podrían perder alrededor de 150 mil empleos directos e indirectos en los próximos cinco años”, refirió.
Por su parte, Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) estimó que se verán afectados el 25 por ciento de las tiendas y pequeños comercios que ya presentan reducciones en sus márgenes de ganancia.

