
Ciudad de México / La Jornada.- La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, anticipó que el objetivo del cambio es bajar el costo de las elecciones, sin sacrificar principios fundamentales. Asimismo, generar una “adecuada representación de las distintas fuerzas partidistas, sin distorsiones y con un profundo respeto a las minorías”.
En la apertura de la audiencia pública en Sonora de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, dejó en claro que ahora mismo «no hay ninguna propuesta de iniciativa» porque el proyecto se construirá – en un hecho sin precedentes- con base en las sugerencias de todos los actores interesados en el tema, a fin de obtener una “reforma de la ciudadanía”.
“Actualmente, aclarar, no hay ninguna propuesta de iniciativa; la vamos a hacer con ustedes”, a partir de una acción planeada, con una ruta que responde a las exigencias actuales.
“¿Para qué es esta reforma? Para mejorar nuestro sistema electoral en beneficio de la ciudadanía. La reforma electoral significa mayor democracia, transparencia y austeridad. Sí busca bajar el costo de las elecciones que actualmente representan una fuerte carga a las finanzas públicas.
“Queremos cambiar sin sacrificar los principios fundamentales de una función electoral, como son la transparencia, la legalidad, la imparcialidad, la objetividad y la certeza”, señaló.
Acompañada en la mesa por el gobernador de la entidad, Alfonso Durazo – y en la que minutos más tarde participó como ponente la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei- subrayó que el plan es “dar mayor modernidad a estas elecciones”, apoyados en las nuevas herramientas tecnológicas.

