*Así de fácil se están robando las motociclistas en centros comerciales de Mazatlán

En cuestión de segundos, la escena se repite una y otra vez en distintos centros comerciales: un ciudadano llega confiado, deja su vehículo en el estacionamiento “seguro”, entra a comprar, y al salir… su moto o su carro ya no están.
Todo ocurrió en minutos, ante la mirada indiferente de las cámaras y la ausencia de personal de vigilancia.
Así de fácil. Así de rápido.
Así de vulnerable está cualquiera que acude a realizar sus compras de temporada.
Y lo peor: pagamos por estacionarnos, pagamos por una supuesta seguridad que no existe. Se supone que esas plumas, cámaras y guardias están ahí para proteger, pero cuando algo pasa, nadie vio nada, nadie sabe nada.
¿Dónde queda la seguridad pública? ¿Dónde está esa “protección ciudadana”? Porque no hablamos solo de robos: hablamos del miedo con el que la gente empieza a vivir. Hoy te quitan la moto, mañana pueden quitarte el auto… o la tranquilidad.
Estas fechas, donde miles de trabajadores y trabajadoras reciben su aguinaldo y salen con ilusión a comprar, deberían ser sinónimo de alegría, no de preocupación.
Pero la realidad es otra: los ciudadanos van con la bendición, esperando no ser la próxima víctima.
La pregunta es clara: ¿de qué sirve pagar, confiar y consumir en lugares donde la seguridad brilla por su ausencia? Y más aún, ¿de qué sirve tener cuerpos policiacos si los delitos siguen ocurriendo frente a sus narices?
Porque al final, el ciudadano siempre es el que pierde.
#SeguridadCiudadana#Inseguridad#CentroComercial#RoboDeVehículos#Sinaloa#Ciudadanos#SeguridadPública#México#ComprasNavideñas

