
Caracas / La Jornada.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió en el Palacio de Miraflores una marcha del movimiento campesino venezolano en rechazo a la amenaza militar estadunidense y los asesinatos de pescadores en el Caribe. Frente a la multitud, afirmó que la república bolivariana no será colonizada jamás por ningún imperio. “Basta de guerras eternas y masacres imperiales”, exclamó.
Además, aseguró que “se acercan tiempos de unión grancolombiana”, en referencia a la nación fundada por Simón Bolívar hace dos siglos que incluía a las actuales Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá.
Los comentarios de Maduro se enmarcan en un escenario en el cual el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha repetido amenazas directas tanto a los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y Colombia, Gustavo Petro, como a los propios países, anunciando posibles ataques terrestres que ocurrirían “muy pronto”. Trump acusa a Colombia y Venezuela de enviar drogas a territorio estadunidense.
“Lo sé, lo presiento en mi corazón que los tiempos que vienen los para la unión Venezuela y Colombia (…) más temprano que tarde tenemos que refundar la Gran Colombia”, dijo.
Maduro también agradeció las manifestaciones que se llevaron a cabo en Oslo, Noruega, en rechazo al otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, dirigente de la oposición extremista venezolana, quien ha sido criticada por promover sistemáticamente una agresión extranjera contra su propio país. “Lo más impresionante fue la multitudinaria marcha del pueblo de Oslo que salió a gritar «¡no a la guerra por petróleo!», afirmó.
Asimismo, agradeció las más de 65 marchas que se dieron el fin de semana en estados Unidos rechazando la guerra de Trump contra Venezuela.
Cooperación de Guyana con EU
Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez rechazó que Guyana haya firmado una carta de intención para expandir la cooperación militar con Estados Unidos.
“Doscientos años más tarde los agentes de Monroe reclutan a políticos serviles que satisfagan a los intereses nacionales de Estados Unidos. Traicionan a su propio pueblo por una pasadita de mano en sus cabezas”, escribió Rodríguez en redes sociales. Agregó que Irfaan Ali, presidente guyanés, pretende en este sentido entregar “el botín robado (petróleo venezolano) a los imperialistas expansionistas tocando tambores de guerra”.
Venezuela y Guyana comparten una frontera de más de 789 kilómetros en una zona en disputa que Caracas reclama como suya y actualmente es administrada por Georgestown.
Según una nota de la oficina del presidente guyanés, el documento firmado el martes reafirma la “asociación de seguridad de larga data” entre ambos países y se enmarca en la estrategia estadunidense denominada Lanza del Sur, cuyo objetivo, según la comunicación de prensa guyanesa, es ampliar las alianzas militares en el hemisferio occidental y reforzar el compromiso con las naciones del Caricom.
La operación Lanza del Sur ha sido protagonista durante los últimos meses de más de 80 asesinatos extrajudiciales, calificados así por expertos internacionales en derechos humanos avalados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), al atacar pequeñas embarcaciones en aguas internacionales del Caribe acusando a sus tripulantes de intentar llegar droga a Estados Unidos. Adicionalmente, Lanza del Sur involucra el despliegue de más de 15 mil tropas en la región y un contingente de una decena de naves de guerra incluyendo el portaviones Gerald Ford, el más grande y moderno del mundo. Venezuela ha denunciado que ese despliegue representa una amenaza de guerra en su contra y se ha preparado para defender su soberanía. Declaraciones de voceros de la Casa Blanca le dan la razón al acusar al gobierno venezolano de ser un “cartel” de narcotráfico y declararlo como una “organización terrorista”. El mismo Donald Trump dijo esta semana durante una entrevista que “Maduro tiene los días contados”.
El “botín” petrolero venezolano
El gobierno de Trump no esconde su interés en las inmensas reservas petroleras de Venezuela, lo cual Caracas reitera que son la verdadera razón para la avanzada de agresión militar que desarrolla Washington contra el país caribeño. Es importante tener en cuenta que Venezuela tiene bajo su suelo alrededor de 303 mil 800 millones de barriles de crudo certificados, lo que representa las reservas petrolíferas más grandes del mundo, por encima de las de Arabia Saudita, estimadas en 266 mil millones de barriles.
Estas reservan garantizan petróleo para Venezuela para más de un siglo al ritmo de producción actual. La producción reportada por Pdvsa, la estatal petrolera venezolana, para el tercer trimestre de 2025 se ubica en 1 millón 100 mil barriles por día. De esta cantidad, Venezuela exporta alrededor de 950 mil millones de barriles.
El crudo venezolano es especialmente compatible con las refinerías estadunidenses del Golfo de México, por lo cual este volumen de reservas representa para Estados Unidos el aseguramiento de un suministro de energía para varias décadas. Por eso la operación Lanza del Sur —declarada como un esfuerzo contra el narcotráfico— es vista como un esfuerzo por apoderarse del petróleo venezolano mediante un cambio de régimen.

