
Ciudad de México / El Heraldo.- Un estudio español liderado por expertos de la Universidad Complutense de Madrid demostró que un análisis de sangre basado en la proteína p-tau217 logra identificar el Alzheimer con una precisión del 94,5?%, superando ampliamente la exactitud de los métodos clínicos tradicionales.
La investigación incluyó a 200 pacientes mayores de 50 años con síntomas cognitivos leves o moderados y comparó los resultados del test con la evaluación clínica convencional.
El uso de p-tau217 elevó la precisión diagnóstica del 75,5?% al 94,5?%, y permitió corregir diagnósticos erróneos en uno de cada cuatro pacientes, especialmente aquellos a quienes se había atribuido el deterioro cognitivo al envejecimiento normal. Además, los médicos reportaron un aumento en su confianza diagnóstica, pasando de 6,9 a 8,49 sobre 10, al incorporar el análisis de sangre en sus evaluaciones.
Menos invasivo y más accesible
Actualmente, los diagnósticos precisos de Alzheimer dependen de escáneres cerebrales costosos o punciones lumbares invasivas, procedimientos que no siempre están disponibles y pueden resultar incómodos para los pacientes.
La prueba de p-tau217 en sangre representa una alternativa menos invasiva, rápida y accesible, que facilita la detección temprana y permite incluir a más pacientes en tratamientos y ensayos clínicos.
Hacia la medicina personalizada
Los biomarcadores como p-tau217 permiten monitorear la progresión de la enfermedad y evaluar la eficacia de nuevos tratamientos, acercando la medicina personalizada al cuidado de pacientes con Alzheimer.
La detección temprana y confiable es clave para optimizar la planificación sanitaria y mejorar la calidad de vida de pacientes y familias, especialmente considerando que la OMS proyecta un aumento de 57 millones a 139 millones de personas con demencia para 2050, siendo el Alzheimer el 60?%-70?% de esos casos.
Este descubrimiento demuestra cómo la combinación de investigación biomolecular y práctica clínica puede transformar la manera en que se enfrenta el Alzheimer, ofreciendo herramientas de diagnóstico más precisas y menos invasivas, y abriendo la puerta a tratamientos más efectivos y oportunos.

