*Dermatólogos advierten que el exceso de agua caliente y jabón elimina la barrera protectora de la piel madura, provocando irritación y riesgo de infecciones.

México / El Heraldo.- Mantener la higiene personal después de los 65 años no requiere seguir la misma rutina que a los 30. La piel envejece y sus necesidades cambian drásticamente, lo que obliga a replantearse la frecuencia del baño. Los especialistas sugieren que la ducha diaria, lejos de ser saludable, puede causar molestias persistentes y sequedad extrema.
Para muchos adultos mayores, el baño diario es un mandato cultural heredado que se cumple casi por deber. Sin embargo, el envejecimiento cutáneo impone nuevas reglas que contradicen lo que tradicionalmente se enseña. Quienes mantienen el ritmo de una ducha diaria suelen notar que sus piernas pican y su espalda se siente seca como el papel, mientras que otros, por miedo a las caídas o por agotamiento, se limitan a un baño semanal que pone en riesgo su salud.
Existe un punto medio saludable que respeta la fragilidad de la piel madura sin descuidar la frescura. La mayoría de los dermatólogos coinciden en que una frecuencia de dos a tres duchas de cuerpo completo por semana es suficiente para la mayoría de los adultos sanos en esta etapa de la vida. En los días intermedios, el enfoque debe cambiar hacia una limpieza dirigida de zonas clave.

