*EL PRI BUSCA ALIANZAS Y LO QUE TERMINA MOSTRANDO ES SU DEBILIDAD

El llamado del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas para que el Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano se unan al Partido Revolucionario Institucional para enfrentar a Morena volvió a abrir el debate político en el país.
Sin embargo, detrás de ese llamado también se percibe algo que muchos ya comentan en el ambiente político.
El PRI luce cada vez más necesitado de aliados porque competir solo hoy parece una tarea muy complicada.
El partido que durante décadas dominó la política mexicana enfrenta ahora una realidad distinta.
La pérdida de confianza ciudadana, los escándalos acumulados y la caída constante en votos lo colocaron en una posición donde depende de otros partidos para mantenerse competitivo.
Por eso dentro del PAN, encabezado por Jorge Romero Herrera, existe cautela para volver a construir una alianza con el PRI. Para muchos panistas el problema no es solo electoral, también es de imagen.
En política hay una frase muy conocida que resume bien el dilema, “Dime con quién te juntas y te diré quién eres”. Ese es el riesgo que varios dentro del PAN prefieren evitar.
Aunque ningún partido tiene una historia completamente limpia, el desgaste del PRI sigue siendo profundo ante los ojos de muchos ciudadanos.
Las elecciones intermedias, donde se renueva principalmente la Cámara de Diputados de México, podrían ser el escenario donde el PAN decida medir su fuerza sin el PRI.
En ese proceso lo que se disputa es el control político del Congreso, algo clave para cualquier gobierno.
En medio de este panorama también aparece Movimiento Ciudadano, un partido que constantemente es señalado por su falta de definición política.
En algunos momentos se presenta como oposición y en otros evita confrontar al gobierno, lo que ha generado la percepción de que todavía no decide con claridad hacia dónde quiere caminar.
Mientras tanto el escenario se vuelve más complejo si se mira hacia la próxima elección presidencial.
Dentro de Morena ha comenzado a sonar con fuerza el nombre del actual secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, una figura que muchos consideran competitiva en una contienda nacional.
En la política mexicana la imagen también influye. Basta recordar lo que ocurrió cuando Enrique Peña Nieto, compitió por la presidencia y logró conectar con un sector del electorado gracias a su presencia mediática y su perfil público.
Si Morena decide apostar por un candidato con alto reconocimiento como Harfuch, el panorama para la oposición podría complicarse todavía más.
En ese escenario una coalición opositora podría convertirse en la única forma de competir con posibilidades reales.
Pero mientras ese momento llega, lo que queda claro es que el PRI atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. Su insistencia en buscar alianzas revela una realidad que ya pocos discuten.
Hoy el partido que alguna vez dominó la política nacional parece más preocupado por sobrevivir que por liderar.
#Política#México#PRI#PAN#MovimientoCiudadano#Morena#Elecciones#AnálisisPolítico

