
Ciudad de México / La Jornada.- El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma al Artículo 127 Constitucional, que elimina las pensiones millonarias que perciben ex funcionarios de empresas paraestatales, banca de desarrollo y otros organismos públicos, los que en adelante no podrán ser mayores al 50 por ciento de la remuneración “de la persona titular del ejecutivo federal”.
Con 116 votos de senadores de todas las fuerzas políticas se avaló esa reforma, por la que en adelante, las «pensiones doradas» como la del ex subdirector de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que percibe un millón, 9 mil 106 pesos al mes, en cuanto se promulguen las nuevas disposiciones, quedarán en 70 mil pesos.
Aunque los grupos del PAN, MC y PRI votaron a favor de ese cambio a la Carta Magna, que pone límite a las pensiones y jubilaciones en las entidades públicas, como Pemex, CFE, Nacional Financiera, entre otros, sostuvieron que no es una reforma incompleta, toda vez que no incluyó las pensiones de los altos mandos de las fuerzas armadas, de toda la administración pública federal, ni de los ministros en retiro de la Suprema Corte.
Pese al voto a favor, pusieron también en duda que no opere la retroactividad y en el caso de las senadoras Carolina Viggiano, del PRI, y Alejandra Barrales, de MC, salieron en defensa de los ex funcionarios que perciben pensiones millonarias.
Sin embargo, los presidentes de las comisiones de Puntos Contitucionales, Oscar Cantón Zetina y de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza, dejaron claro que por tratarse de una modificación a la Carta Magna, no opera el principio de no retroactividad, y hay jurisprudencia de la Suprema Corte que permite cambiar la temporalidad de alguna disposición, sobre todo cuando se trata de recursos públicos.
“La reforma tiene un propósito muy claro: poner orden en el sistema de pensiones y jubilaciones del sector paraestatal, donde hay miles de ex funcionarios recibiendo pensiones millonarias”, lo que genera cargas exageradas al erario.

