
Ciudad de México / La Jornada.- El embajador de China en México, Chen Daojiang, afirmó este jueves que la relación entre su país y América Latina, en particular con México, representa un factor de estabilidad en un contexto marcado por la incertidumbre en el hemisferio occidental y subrayó que corresponde a las naciones latinoamericanas decidir de manera soberana con quien establecen vínculos.
En una rueda de prensa en la sede diplomática, el representante chino sostuvo que “el desarrollo de la relación entre China y América Latina inyecta certidumbre a un hemisferio occidental que atraviesa incertidumbre”, al tiempo que defendió el fortalecimiento de la cooperación entre ambas regiones bajo principios de respeto mutuo y beneficio compartido.
Cuestionado sobre la posición de China frente las presiones de Estados Unidos a las naciones latinoamericanas, en particular, enfatizó que “el camino que siguen los países latinoamericanos debe ser elegido por los propios pueblos de América Latina y la decisión de con quién entablar amistad debe recaer en los propios países” y aseguró que China “nunca ha exigido a nadie que elija bando” ni ha interferido en asuntos internos.
El diplomático destacó que su país respaldará a las naciones de la región en la defensa de su soberanía. “Respaldaremos decididamente a los países latinoamericanos en la defensa de su soberanía y dignidad, así como en la aceleración de su desarrollo por la vía que ellos elegirán”, expresó.
Respecto a México, subrayó que la relación bilateral ha mostrado avances en comercio, ciencia, tecnología, educación y cultura, y consideró que ambas economías tienen un papel relevante como parte del sur global. Indicó que la cooperación entre ambos países “es fundamental para el desarrollo de ambas partes y para lograr un orden mundial más justo e inclusivo”.
También señaló que existen coincidencias entre el décimo quinto plan quinquenal de China y el Plan México, particularmente en áreas como la modernización industrial, la transición ecológica y la innovación digital, lo que, dijo, “abrirá nuevas y amplias perspectivas” para profundizar la relación.
En materia comercial, Chen Daojiang se refirió a la reciente política arancelaria del gobierno mexicano, que desde el 1 de enero de 2026 aplica gravámenes de entre 5 y 50 por ciento a mil 463 fracciones de productos importados, principalmente de China. El embajador advirtió que estas medidas podrían tener efectos adversos para la industria nacional.
Explicó que una parte importante de las importaciones mexicanas desde China corresponde a insumos industriales. “Muchos productos que México importa desde China son productos intermedios que benefician el ‘hecho en México’ y la industria nacional”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que “los aranceles de hecho perjudicarán o debilitarán el ‘hecho en México’”.
El diplomático reiteró que China defiende el libre comercio y expresó su disposición a ampliar el acceso de productos mexicanos a su mercado. “No es que China no quiera los productos de México. La cuestión es qué tiene México para ofrecer”, dijo.
Reiteró que la cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros y confió en que continuará fortaleciéndose pese a los cambios políticos en la región, con el objetivo de generar beneficios tangibles para sus pueblos.

