
Una notable transformación han experimentado las Bibliotecas Públicas Municipales en los últimos años. De ser un lugar de estudio o lectura silenciosa en Mazatlán, hoy cumplen una función social y recreativa indispensable para adultos mayores e infantes.
El Instituto Municipal de Cultura con el respaldo pedagógico del Centro Municipal de las Artes, ha fortalecido estos recintos mediante programas gratuitos orientados al bienestar integral de la comunidad. Entre ellos, el programa “Pequeños Lectores”, cada jueves.
Durante la jornada de este jueves, esta iniciativa diseñada para acercar a los menores al universo de los libros, continuó con lecturas y manualidades en las bibliotecas municipales.
Biblioteca Margarita González de Ramírez (Infonavit El Conchi): Las actividades incluyeron la lectura guiada del libro “Galileo lee”, del autor Lía Zatz. Como dinámica los niños pusieron elaboraron una pelota con papel reciclado.
Biblioteca Ing. Manuel Bonilla (Plazuela de los Leones, Colonia Centro): Se dio lectura al cuento “Escuchando a mi cuerpo”, de Gabi García. Al finalizar, los pequeños interactuaron coloreando un dibujo alusivo a la historia.
Biblioteca Ing. Manuel Clouthier (Colonia Francisco Villa): Los asistentes disfrutaron del cuento “Corazón de Durazno”, de la escritora Luisa de Noriega, y como manualidad confeccionaron y colorearon un títere mundialista.
Kebele Marín, colaboradora de la biblioteca de Infonavit El Conchi, destacó que el programa infantil ha tenido una excelente respuesta por parte de los padres de familia. Comentó que se ha observado una notable mejoría en el desarrollo motriz de los niños gracias a las actividades plásticas.
Para el éxito de estos programas, el personal bibliotecario selecciona lecturas breves pero cautivadoras, combinadas con manualidades sencillas que logran captar la atención de la niñez y los motivan a regresar.
La voz que no miente
Brittany Charlotte Jiménez (10 años): Compartió con entusiasmo que realizar lecturas, juegos y manualidades ha sido una experiencia muy grata dentro de estos recintos.
Mateo Vázquez (6 años): Expresó con alegría que gracias al programa ha logrado aprender mucho acerca de los libros.
Valery Daniela Uribe (7 años): Comentó que lo que más le gusta de asistir son las dinámicas y la variedad de cuentos disponibles, e invitó a otros pequeños de la ciudad: “Es muy divertido estar aquí, vengan a la biblioteca”.

