
Como parte del Curso de Verano Integral del Centro Municipal de las Artes, jóvenes de 12 a 15 años participaron en una sesión teatral enfocada en el desarrollo de la voz, la expresión corporal, la seguridad personal y la comunicación, habilidades que pueden aplicar tanto en el escenario como en su vida cotidiana.
La actividad fue dirigida por la maestra Dulce Guzmán, quien inició la jornada con ejercicios de activación física y coordinación para estimular la concentración, elevar la energía y preparar a los participantes para trabajar con disposición y buena actitud.
Posteriormente, los jóvenes realizaron prácticas de calentamiento vocal, respiración diafragmática, dicción y proyección de la voz. A través de estas dinámicas, aprendieron a reconocer las posibilidades de su aparato vocal, mejorar la pronunciación de las palabras y expresarse con mayor claridad frente a otras personas.
“Trabajamos la proyección con ejercicios de respiración para fortalecer el diafragma; después hacemos ejercicios de dicción para que tengan una buena pronunciación al momento de actuar”, explicó la docente.
La sesión incluyó sentadillas, movimientos corporales en el piso y trabalenguas pronunciados mientras los alumnos mantenían el cuerpo en tensión. Con ello pusieron a prueba el control de su respiración, la potencia de su voz y su capacidad para comunicarse aún bajo condiciones de exigencia física.
Como parte central de la clase, los participantes se organizaron en equipos para desarrollar escenas de improvisación con personajes estereotípicos, una situación de conflicto y una duración máxima de cinco minutos.
Este ejercicio representó un nuevo desafío para los jóvenes, quienes debieron construir una historia, interpretar un personaje, escuchar a sus compañeros, trabajar de manera coordinada y responder creativamente ante situaciones inesperadas.
Más allá del aprendizaje actoral, la maestra Dulce Guzmán destacó que este tipo de actividades ayuda a los adolescentes a vencer la timidez, fortalecer la confianza personal y desenvolverse con mayor seguridad frente a un grupo.
“Algunos están un poquito cohibidos o tímidos, pero al hacer este tipo de ejercicios rompen esa pared de la timidez y adquieren un poco más de seguridad”, expresó.
La formación teatral impartida dentro del Curso de Verano Integral del CMA permite que los jóvenes adquieran herramientas funcionales para distintos momentos de su vida. Aprender a respirar correctamente, controlar la voz, hablar con claridad, escuchar, trabajar en equipo e improvisar ante una situación inesperada puede ayudarles a participar en clase, presentar un proyecto, resolver un conflicto o mantener un diálogo más cercano con sus amigos y familiares.
“Pueden tener un diálogo más certero, expresarse mejor y sentirse más preparados para enfrentarse a cualquier relación que puedan tener, ya sea escolar, con sus amigos o con sus padres”, señaló la maestra.
De esta manera, el Curso de Verano Integral del CMA se consolida como un espacio de formación artística y humana en el que los jóvenes no solamente aprenden técnicas de actuación, sino que también descubren su propia voz, fortalecen su seguridad y desarrollan capacidades útiles para su vida diaria.

