
Nueva York / La Jornada.- La empresa de medios del presidente estadunidense Donald Trump ha perdido más de mil millones de dólares desde que empezó el año pasado, y su informe de resultados, publicado el lunes para los tres meses que terminaron el 30 de junio, mostró que no ve alivio en el horizonte. Perdió otros 238 millones de dólares, aunque gran parte de eso se debió a pérdidas contables por la caída del valor de sus tenencias de bitcoin.
Trump Media & Technology, la empresa del mandatario estadounidense, ha probado media docena de nuevas líneas de negocio para impulsar sus acciones bursátiles, para ello decidió convertirse en algo más que una empresa de medios y se expandió a industrias no relacionadas como las apuestas en línea, las finanzas, los fondos de inversión, la compra y custodia de bitcoin, y la energía nuclear. Pero sus acciones han caído y ahora regresa a su misión original, con un giro: ofrece un nuevo servicio especial que concede acceso rápido a las publicaciones de Trump a cambio de una tarifa.
En una conferencia de prensa con inversionistas el lunes, la compañía detrás de Truth Social anunció que dará marcha atrás en gran parte de su expansión y redoblará su apuesta por su negocio original de medios, a través de la venta de una forma de acceso a la Casa Blanca, una medida que ha generado grandes cuestionamientos de ética entre demócratas y grupos que supervisan al gobierno.
Trump creó Truth Social después de que lo expulsaran de Twitter y Facebook, pero ambas plataformas lo restablecieron hace más de tres años, por lo que la empresa ha tenido que transformarse.
En lugar de un foro de “libertad de expresión”, ahora funciona más como un sitio de “entérese aquí primero”, una segunda oficina de prensa de la Casa Blanca donde la gente obtiene primicias del presidente sobre todo, desde la guerra contra Irán hasta los aranceles y el futuro del banco central de Estados Unidos.
En una conferencia telefónica con inversionistas, el nuevo director ejecutivo de la empresa, Kevin McGurn, indicó que ya se habían inscrito varias firmas de negociación de alta frecuencia, las cuales pagan entre 60 mil y 100 mil dólares al mes, cada una.
“Estamos en los primeros innings”, señaló McGurn, e hizo notar que el mercado potencial incluía a empresas de centros de datos, organizaciones de noticias y desarrolladores de modelos grandes de lenguaje, no sólo a operadores, y que estaba hablando con todos ellos.

