
Hay un dicho que dice: “si no es Juana, es Chana”. Y aunque en política las alianzas permiten compartir candidaturas, el movimiento de Paola Gárate rumbo a 2027 inevitablemente deja esa sensación: actualmente es diputada del PRI, no ha renunciado a su militancia tricolor, pero decidió registrarse en la plataforma del PAN para buscar una candidatura. El propio Congreso del Estado todavía la reconoce oficialmente como legisladora del Partido Revolucionario Institucional.
Gárate salió a explicar su decisión y fue clara: “yo no he renunciado”; aseguró que aceptó la invitación panista porque siempre ha defendido una alianza opositora y porque considera que PRI, PAN y ciudadanía deben unirse para enfrentar a Morena. Hasta ahí, el argumento tiene lógica política. PRI y PAN han caminado juntos antes y ella misma recordó que ya fue candidata en una alianza donde participó Acción Nacional. Pero entonces aparece la pregunta que seguramente más de uno se está haciendo: Paola, si eres del PRI, ¿por qué tu carrera por la gubernatura comenzó registrándote con el PAN?
Y aquí está lo interesante. Dentro del PRI tampoco está sola la pista. Paloma Sánchez y Mario Zamora aparecen junto con Gárate entre los perfiles priistas mencionados rumbo a la gubernatura, y algunas mediciones recientes incluso han colocado a ambos por encima de ella en preferencias internas. Eso no significa que el PRI ya tenga candidata o candidato —sería falso afirmarlo—, pero sí ayuda a entender por qué el movimiento hacia la plataforma panista llama tanto la atención.
Porque una alianza es una cosa y buscar acomodo donde pueda aparecer tu nombre en la boleta es otra. Y esa diferencia la tendrá que explicar Gárate con hechos. Ella misma dijo este lunes que es momento de “anteponer aspiraciones personales” y colocar primero el interés de Sinaloa. Precisamente por eso sus palabras le ponen la vara todavía más alta: si el PAN finalmente decide que otra persona será su carta para la gubernatura, ¿Paola respaldará a quien resulte elegido con el mismo entusiasmo? ¿Seguirá defendiendo la unidad? ¿O entonces regresará al PRI para buscar una alcaldía, una diputación federal o cualquier otra posición disponible?
Porque ahí es donde se va a saber de qué se trataba todo esto. Nadie le discute su derecho a competir, mucho menos su derecho a intentar construir una oposición frente a Morena. Pero cuando eres priista y para buscar la gubernatura te registras en el PAN, la pregunta viene incluida con el registro.
Paola asegura que no está buscando dividir, sino unir. Perfecto. Entonces ahora tendrá que demostrar que la alianza está primero y la candidatura después.
Porque si mañana no es la gubernatura por el PAN y pasado mañana aparece otra candidatura por el PRI, aquello de “anteponer las aspiraciones personales” podría terminar jugando en su contra.
En pocas palabras: si no es Juana, que no termine siendo Chana. Porque para pedir unidad opositora primero hay que dejar claro si se está buscando un proyecto… o simplemente una boleta.

