*La soprano formada en el Centro Municipal de las Artes debutó en la Ciudad de México y convirtió su primera función en un reconocimiento a la enseñanza del maestro Enrique Patrón De Rueda

Antes de que se levantara el telón, había en Vanessa Gama algo más que la emoción de interpretar a Pamina: estaban presentes la memoria de las aulas, los ensayos, las correcciones y los años de disciplina que dieron forma a su voz en el Centro Municipal de las Artes de Mazatlán.
El viernes 14 de agosto, la soprano debutó en uno de los personajes centrales de La flauta mágica, de Wolfgang Amadeus Mozart, en una producción de la Filarmónica de las Artes presentada en el Centro Universitario Cultural de la Ciudad de México.
Cuando Vanessa salió a escena no llegó sola: con su voz viajaron la enseñanza de sus maestros, el rigor de su preparación y una tradición operística cultivada en Mazatlán. Su participación representa un motivo de orgullo para el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte y confirma la capacidad del CMA para formar intérpretes preparados para integrarse a producciones profesionales de alcance nacional.
Horas antes de la primera función, la artista compartió su alegría por esta oportunidad y reconoció al maestro Enrique Patrón de Rueda como uno de los pilares de su desarrollo vocal y escénico.
“Estoy muy contenta con esta oportunidad y con el rol. Nada de esto hubiera sido posible sin la preparación del maestro Enrique, quien me ha ayudado tanto durante la licenciatura y todavía en el Taller de Ópera”, expresó.
Sus palabras conceden a este logro una dimensión que rebasa lo individual. Detrás de Pamina existe una comunidad formativa: maestros que acompañan, instituciones que abren caminos y procesos académicos que permiten transformar una vocación en una carrera artística.
Vanessa Gama es graduada de la Licenciatura en Canto del Centro Municipal de las Artes y continúa su preparación en el Taller de Ópera dirigido por Enrique Patrón de Rueda. En esta nueva experiencia también ha encontrado respaldo en el maestro Miguel, integrante de la producción, a quien reconoce como una presencia cercana durante las funciones.
La soprano explicó que ambos maestros representan un apoyo fundamental durante la temporada, pues al finalizar cada presentación comparte con ellos sus impresiones y recibe observaciones para continuar perfeccionando su trabajo.
“Estoy muy agradecida con el maestro Enrique y con el maestro Miguel porque son mis pilares durante estas funciones. Al terminar les comparto cómo me fue y recibo sus comentarios”, manifestó.
Una mirada contemporánea a Mozart
Esta producción propone una lectura distinta de la obra de Mozart al situar la historia en el interior de una compañía que se prepara para presentar una ópera. El público no solamente contempla el resultado sobre el escenario: también se aproxima a las tensiones, dificultades y relaciones humanas que pueden existir detrás de un montaje de gran formato.
Dentro de este universo escénico, Pamina es una actriz que llega al ensayo general; Sarastro ocupa el lugar del productor; la Reina de la Noche es la diva de la compañía, y Monostatos desempeña las funciones de responsable técnico.
La propuesta también explica las decisiones de vestuario y la construcción contemporánea de los personajes, con el propósito de acercar La flauta mágica a nuevas generaciones y establecer un puente entre la obra clásica y el público actual.
“Es una propuesta distinta a la tradicional, pero puede acercar la ópera a un público nuevo. Muestra los problemas que puede haber detrás de una producción tan grande y explica el contexto de nuestros personajes y vestuarios. La estoy disfrutando muchísimo”, compartió Vanessa.
La visión contemporánea del montaje exige a los intérpretes no solamente solvencia vocal, sino también capacidad actoral, sensibilidad y disposición para explorar la vigencia de una obra compuesta hace más de dos siglos. Vanessa encuentra en Pamina la oportunidad de reunir esas cualidades y continuar creciendo sobre el escenario.
Una trayectoria que mira hacia el mundo
Su participación en La flauta mágica se incorpora a una carrera en ascenso. En 2025 debutó como Adela en El murciélago, cantó junto al reconocido tenor Javier Camarena, fue beneficiaria del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales y obtuvo el Premio Mozart en Bellas Artes.
También compartió escenario con el trompetista alemán Otto Sauter durante el Festival de Metales del Pacífico. En octubre de 2026 representará a México en las finales del prestigioso concurso internacional Neue Stimmen, en Alemania, un nuevo desafío que llevará su voz más allá de las fronteras nacionales.
La temporada de La flauta mágica comenzó el viernes 14 de agosto, a las 19:00 horas, y continúa este sábado 15, a las 18:00 horas. Las siguientes presentaciones serán los viernes 21 y 28, a las 19:00 horas, y los sábados 22 y 29, a las 18:00 horas, en el Centro Universitario Cultural de la Ciudad de México.
Con cada función, Vanessa Gama confirma que la formación artística puede convertirse en destino, identidad y presencia. Su voz proyecta el talento de una intérprete que conquista nuevos escenarios, pero también hace visible el trabajo académico desarrollado por el Centro Municipal de las Artes, el magisterio de Enrique Patrón de Rueda y la vocación del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán por formar artistas capaces de representar con orgullo a su comunidad.
Porque cuando una voz formada en Mazatlán encuentra su lugar en la música de Mozart, toda una ciudad puede reconocerse y sentirse orgullosa en ella.

