
Ciudad de México / La Jornada.- La decisión de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de introducir 40 megáfonos y un ataúd al pleno la Cámara de Diputados anticipa una acalorada sesión para recibir el segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Esta tarde, el diputado Humberto Ambriz Delgadillo -aspirante a la candidatura al gobierno de Aguascalientes- fue visto con cajas con los aparatos, que se usarán así como el año pasado, cuando el dirigente priista, Alejandro Moreno Cárdenas, agitó la sesión mientras desde Morena le gritaban “¡desafuero, desafuero!”
El tricolor pretende reditar el sainete del año pasado, cuando sus legisladores entraron al pleno con megáfonos para interrumpir la sesión, en momentos en un contexto en el que que la Sección Instructora definía si avanzaba o no en la solicitud de desafuero de Alito Moreno.
El año pasado, los legisladores del tricolor encendieron las sirenas de los megáfonos, mientras Alito -encaramado en una curul- alzaba una cartulina en la que se leía “respeto a los derechos humanos”. Esta tarde, diputados de Morena afirmaron que el PRI pretende “reventar la sesión”.
Ante la posibilidad de que el PRI utilice los megáfonos que introdujo a la Cámara de Diputados, el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal Ávila, dijo esperar “que se lleve a cabo una asamblea respetuosa y que no se haga uso de ellos sin motivo”.
El legislador subrayó que “en Morena, le voy a pedir a mis compañeros que no expresemos repudio, chiflidos, gritos o insultos a quienes estén en el uso de la tribuna, para poder exigir lo mismo para nuestra oradora, que será la senadora Malú Micher. He estado conversando con los grupos parlamentarios para intentar mantener una asamblea respetuosa, racional, de nivel”.

