
Madrid / La Jornada. España es, desde hace algunos años, uno de los destinos predilectos de vacaciones o residencia de empresarios, políticos y hasta ex sindicalistas mexicanos. El caso más reciente es de la ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, cuya estancia en la capital española fue a todo lujo: se hospedó en el hotel de cinco estrellas Wellington y fue vista haciendo compras en una de las zonas más caras de Europa.
A Madrid se le conoce ya como “la nueva Miami”, al ser el centro de operaciones y reunión de la oligarquía latinoamericana. Al lujoso barrio de Salamanca se le llama “el nuevo Polanco”, por su masiva presencia de mexicanos con alto poder adquisitivo.
La renta de un departamento medio en esas zonas, de dos o tres habitaciones, suele estar entre 2 mil 500 y 4 mil euros (50 mil a 85 mil pesos) y en venta superan el millón de euros (21 millones de pesos), incluso alcanzan 7 millones de euros (150 millones de pesos).
En Madrid gozan de un retiro dorado los ex presidentes mexicanos Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Carlos Salinas de Gortari.
Mientras el panista Calderón da clases en universidades privadas y se reúne con fundaciones y centros de investigación vinculados a la derecha y la extrema derecha, Peña Nieto y Salinas de Gortari conservan un perfil más discreto.
Peña Nieto fue visto a finales de agosto de esmoquin y con una kipá (tocado ritual judío) en la boda del cantante israelí Omer Adam, en un castillo privado en Portofino, Italia, junto al empresario Avishai Neriah, uno de los impulsores de la introducción del software de espionaje Pegasus en México.
Salinas de Gortari forma parte del Consejo Internacional del Teatro Real, se codea con algunas de las mayores fortunas de la ciudad, entre ellos el empresario de origen asturiano Juan Antonio Pérez Simón, quien fundó en México su imperio, junto a Carlos Slim, en Grupo Carso y Seguros Inbursa.
Gordillo fue fotografiada en el aeropuerto de Barajas el 11 de agosto, sonriendo al posar para una seguidora, y después caminando mientras otra persona le llevaba la maleta. Luego se le vio en el hotel Wellington –donde una habitación ronda 350 euros (7 mil 500 pesos) por noche y la suite supera mil euros (21 mil pesos), mientras una comida de menú degustación cuesta de 120 a 250 euros (2 mil 500 y 5 mil pesos)– así como en las tiendas de la calle Serrano, llamada “La milla de oro”.
Ricardo Monreal, senador morenista, fue sorprendido en Madrid en julio de 2025 mientras desayunaba en el lujoso hotel Villa Magna, antes de partir al Camino de Santiago para celebrar el 40 aniversario de su boda. Su defensa fue que el viaje lo pagó con su dinero y no con cargo al erario.
En agosto, la gobernadora de Campeche, la también morenista Layda Sansores, fue vista mientras compraba en la famosa tienda exclusiva El Corte Inglés de la calle Serrano en Madrid, y en la tienda de calzado de lujo Gianvito Rossi, donde un par de zapatos supera mil euros (21 mil pesos).
En Avión, pequeño pueblo gallego, la familia Vázquez Raña tiene una mansión donde todos los veranos se reúnen algunas de las grandes fortunas de México, como los empresarios Carlos Slim Helú, Emilio Azcárraga Jean o la familia Servitje.
El senador Miguel Ángel Yunes Linares –expulsado del PAN en 2024 por votar en favor de la reforma judicial promovida por Morena– fue captado en otro destino europeo, la isla italiana de Capri, mientras comía en un lujoso club de playa.
Las redes sociales desvelaron también el viaje a Oporto, Portugal, de Alejandro Alito Moreno, líder del PRI, donde lució un reloj muy valioso y joyas de oro.

