
Madrid / La Jornada.- El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, se comprometió este domingo a que “Ceuta saldrá adelante” y a que recuperará “la normalidad” lo antes posible, a pesar de la “oposición destructiva” y a su “agenda de involución y de recortes”.
Mientras en la ciudad autónoma continúa la crisis migratoria deriva del ingreso de más de 70 mil migrantes procedentes de Marruecos, a finales de julio; se calcula que todavía hay más de cuatro mil personas vivienda en la calle, sin ningún tipo de amparo público y durmiendo en casas improvisadas con basura y deshechos, entre ellos centenares de menores de edad.
A pesar de los esfuerzos del gobierno español de alojar en espacios dignos al mayor número de migrantes, los últimos datos del ministerio del Interior y del mando único creado para crisis, presidido por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, advierten que hay más de cuatro mil migrantes en las calles. Y que las personas que ya están alojadas en los campamentos humanitarias habilitados en las últimas semanas suman ocho mil 300, incluidos los mil 700 que el pasado viernes fueron trasladados al Puerto Ceuta, y donde se pretende ampliar las plazas lo antes posible.
Sánchez viajó a Barcelona para participar en un acto de su Partido Socialista Unificado Español, la Fiesta de la Rosa -el símbolo de su formación política- para no sólo reivindicar la gestión del gobierno durante la crisis, sino para anunciar una solución cercana.
“Ceuta saldrá adelante con el compromiso rotundo del gobierno de España, y a pesar de esta oposición destructiva que lo único que busca es la foto de la crisis, pero que no quiere resolver la crisis. Y que siempre tiene la misma letanía: Cuanto peor, mejor. Porque en lo que están es en que le vaya cuanto peor mejor, piensan ellos, a España; que le vaya mal a España. Y ya llevamos unos cuantos años donde ese discurso es recurrente, como el día de la marmota”, expuso.
En las calles de Ceuta también se registró una nueva movilización de centenares de ciudadanos de la región para exigir soluciones inmediatas y, al igual que hace la oposición de la derecha y la extrema derecha, reclamar “la expulsión fulminante” de todos los migrantes, a los que llaman “invasores”. Los manifestantes desplegaron una pancarta en la que se leía el mensaje “S.O.S. Ceuta invadida”.
Además, la Real Federación Española de Futbol (RFEF) informó que decidió cancelar el partido que se iba a celebrar en Ceuta el próximo 30 de septiembre entre las selecciones sub-20 de México y España, que “probablemente se disputará en Madrid”, según informó Rafael Louzán, presidente federativo español. La decisión se adoptó por recomendación del ministerio del Interior, alegando motivos de seguridad.

