
Ciudad de México / La Jornada.- En medio de una menor demanda por pesos mexicanos y ante la fortaleza del dólar, la divisa mexicana cerró este martes arriba de 18 unidades por dólar, por primera vez en seis meses. La divisa mexicana registró una depreciación diaria de 0.66 por ciento, para cerrar en 18.0635 unidades por dólar spot.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.1510 unidades y un mínimo de 17.9980 unidades en el mercado interbancario.
La moneda mexicana acumuló dos sesiones a la baja y, con ello, borró las ganancias que registraba en lo que iba del año, por lo que ahora acumula una depreciación en lo que va de 2026 de 0.30 por ciento frente a su similar estadunidense.
El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, ganó 0.20 por ciento, a 101.125 puntos. La senda más agresiva de subida de tasas de interés que podría adoptar la Reserva Federal (Fed) fortaleció a la divisa estadunidense.
El peso mexicano continuó presentando presión después de las pérdidas de las últimas dos semanas, en un entorno donde persisten las expectativas de una Reserva Federal (Fed) más restrictiva y un diferencial de tasas México-Estados Unidos más estrecho, tras la decisión del Banco de México de mantener la tasa de referencia en 6.5 por ciento y la Fed subirlas hasta 4 por ciento.
El ‘carry trade’, —que es una estrategia de pedir prestado o vender una moneda que paga tasas bajas y comprar otra que paga rendimientos más altos, por lo que la ganancia es el diferencial entre ambas—, logró aumentar la demanda por pesos, lo que provocó la apreciación de la moneda. Sin embargo, cuando desaparece ese atractivo spread, la demanda de pesos baja y la probabilidad de depreciación aumenta.
A la espera de novedades, los mercados reciben informaciones que apuntan ahora a conversaciones indirectas, a través de mediadores, entre Irán y Estados Unidos, con el objetivo de cesar los ataques y reanudar el tráfico marítimo por Ormuz.
Los precios del petróleo cerraron a la baja este martes, ante las señales alentadoras de una recuperación gradual del flujo de exportaciones desde Oriente Medio, pese al atasco diplomático entre Teherán y Washington.
El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, perdió 2.56 por ciento, hasta los 102.59 dólares. Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, cedió un 3.48 por ciento, hasta 89.38 dólares.
Wall Street cerró a la baja. Los costos de financiamiento elevaron la presión sobre las tecnológicas, y tampoco ayudaron los riesgos de la inteligencia artificial (IA).
En medio de la caída de la confianza de los consumidores en Estados Unidos, el Nasdaq cayó 0.09 por ciento para cerrar en los 26 mil 797.54 puntos. El S&P 500 retrocedió 0.16 por ciento, a los 7 mil 671.19 puntos.
Por su parte, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) se desligó de sus similares estadunidense y avanzó 0.26 por ciento, hasta los 65 mil 110.57 enteros. Apoyada por la ganancia de las acciones de Cemex, 2.10 por ciento; Fomento Económico, 2.11 por ciento; Orbia, 1.43 por ciento, principalmente.
Los costos de financiamiento cerraron en 5.250 por ciento en los bonos a 10 años en Estados Unidos y el 3.6143 por ciento en Alemania.
Las presiones inflacionarias del petróleo podrían ser una realidad con la publicación del indicador de inflación estaduunidense preferido de la Reserva Federal (Fed). Los analistas esperan que el dato de agosto repita, en su tasa subyacente, en el 3.3 por ciento.

