
Estados Unidos / La Jornada.- Estados Unidos suspendió este viernes los servicios consulares en su embajada y consulados en Brasil, ante la celebración de las elecciones presidenciales en ese país, alegando motivos de seguridad no especificados.
El Departamento de Estado no dio más detalles sobre los problemas de seguridad ni los relacionó con los comicios del domingo.
«Estamos colaborando de forma estrecha con nuestros homólogos brasileños para abordar los problemas de seguridad», afirmó un portavoz del departamento en un correo electrónico enviado el viernes. El departamento no indicó cuándo se reanudarán los servicios consulares.
«Los servicios consulares en la embajada y los consulados de Estados Unidos en Brasil quedarán suspendidos a partir del viernes 2 de octubre debido a motivos de seguridad», se indicó en un comunicado el jueves. «Los ciudadanos estadounidenses que necesiten asistencia de emergencia durante este periodo no deben acudir a la embajada, a los consulados ni a otras instalaciones diplomáticas de Estados Unidos».
Australia también cierra su embajada por «seguridad»
Las autoridades australianas informaron este viernes que cerraron de su embajada en Brasil a tan solo dos días de que se celebren las elecciones generales, argumentando»motivos de seguridad».
«La Embajada de Australia en Brasilia permanecerá cerrada este 2 de octubre por motivos de seguridad», indicó en un comunicado la embajadora Sophie Davies, que solicitó también evitar las inmediaciones de la legación diplomática estadunidense.
En este sentido, pidió contactar con el Centro de Emergencia Consular en Canberra para cualquier «asistencia urgente».
«Pedimos evitar también consulados y otras instalaciones diplomáticas de Estados Unidos en Brasil», apuntó.
La situación en la embajada estadunidense, según fuentes cercanas al asunto, respondería a una posible amenaza de bomba en Brasilia, si bien no ha podido ser confirmada, mientras que las autoridades de la capital descartan cualquier amenaza de este tipo.
Los brasileños votarán el domingo para elegir presidente en unas elecciones que determinarán si la mayor nación de América Latina sigue el giro conservador que ha barrido la región o traza su propio rumbo. El presidente izquierdista, Luiz Inácio Lula da Silva, ha advertido de la injerencia extranjera en las elecciones, incluidos los nuevos aranceles impuestos por Washington.
Lula parte, según varias encuestas ligeramente por delante del ultraderechista Flávio Bolsonaro en esta primera vuelta del domingo, con 39 por ciento de los votos frente a 34 de su rival. Las elecciones serán las primeras desde las de 2022, que derivaron en la condena a prisión contra Jair Bolsonaro por liderar un intento de golpe de Estado después de su derrota en las urnas.
Este mes, funcionarios de los servicios de inteligencia brasileños informaron en Brasilia a una delegación francesa y alemana sobre la supuesta injerencia de Estados Unidos y Rusia antes de las elecciones brasileñas.
La visita puso de relieve la creciente preocupación a ambos lados del Atlántico por los esfuerzos del presidente estadunidense, Donald Trump, por apoyar a candidatos afines. También muestra cómo los posibles objetivos de la injerencia estadunidense están ahora intercambiando información.
La delincuencia violenta también ha ocupado un lugar destacado en la lista de preocupaciones de los votantes en las encuestas electorales brasileñas, lo que ha llevado a los candidatos a prometer medidas de seguridad más estrictas.

