
México / El Heraldo.- En un panorama complejo, donde Estados Unidos ha elevado el tono de las amenazas a la soberanía nacional, la mandataria Claudia Sheinbaum mandó un mensaje: quienes piensan que la Presidenta se arrodilla, se equivocan. Desde el Monumento a Ignacio Zaragoza, con motivo del CLXIV aniversario de la Batalla de Puebla, la mandataria reiteró la defensa a las soberanía nacional.
«A quienes reviven la conquista como salvación, les decimos están destinados a la derrota, a quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota. A quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota.
«A quienes odian, están destinados a la derrota moral. A quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota», afirmó.
Sheinbaum rememora la Batalla de Puebla
Sheinbaum hizo un repaso del 5 de mayo de 1862, fecha en la que el Ejército de Oriente, comandado por el joven General Ignacio Zaragoza, derrotó a las tropas invasoras de Napoleón III. La Batalla de Puebla representa uno de los episodios más gloriosos de nuestra historia.Previo a su discurso, la mandataria le tomo de protesta a los conscriptos del Servicio Militar Nacional.
En este caso, el Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, destacó los cambios en este modelo, haciendo énfasis en el amor a México .
«El Servicio Militar Nacional ha evolucionado hacia un enfoque social e integral que fortalece en las y los jóvenes mexicanos, la disciplina, la responsabilidad social, los valores y virtudes, el respeto a los derechos humanos, el patriotismo y la identidad nacional, pero sobretodo el amor a México.
«Para lograr este nuevo enfoque se llevó a cabo la reducción del periodo de adiestramiento de 44 a 13 sesiones sabatinas programándose en dos escalones a partir de este año, con el fin de apoyar a los jóvenes que se encuentran incorporados al sector laboral», afirmó.
Mientras que el Gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, se sumó a la defensa de la soberanía.
«Por eso el 5 de Mayo no es sólo una conmemoración militar. Es una lección histórica sobre el valor de la soberanía y la defensa de la República. Hoy esa lección de nuestra historia vuelve a cobrar vigencia. Porque en nuestros días, como en el siglo XIX, hay voces que creen que los problemas de México deben resolverse desde fuera.

