
México / El Financiero.- En medio de los preparativos para el Mundial 2026 en la Ciudad de México, la misma urbe donde consolidó su carrera la presidenta, Claudia Sheinbaum, familias de personas desaparecidas también alistan protestas para visibilizar una crisis nacional que acusan ignorada.
En Tlalpan, en el sur de la capital, mientras las autoridades afinan operativos y logística para recibir a miles de visitantes por el torneo de fútbol, familias de jóvenes desaparecidos se organizan al elaborar fichas de búsqueda, sostener reuniones con funcionarios y tejer redes de apoyo a partir de casos similares.
Las madres y padres preparan protestas pacíficas, que anuncian harán desde el mismo partido inaugural en el Estadio Banorte el 11 de junio.
Además, estos familiares entregarán cartas a distintas embajadas, para advertir sobre los riesgos de seguridad que, según dicen, también podrían afectar a los turistas.
“Queremos que el mundo vea (…) que mientras adentro celebran partidos del Mundial que no necesitamos, afuera lloramos la desaparición de un familiar”, explicó a EFE Vanessa Gámez, quien desde hace nueve meses busca a su hija de 19 años desaparecida, Ana Amelí García Gámez.
La madre de la joven consideró que para el Gobierno “no es una prioridad encontrar a los desaparecidos” y rechazó la narrativa oficial que minimiza los casos como ausencias voluntarias o los vincula automáticamente con actividades criminales.
¿Cuál es la estartegia de los familiares de personas desaparecidas para manifestarse en el Mundial 2026?
Ante ello, Vanessa Gámez añadió que las familias decidieron aprovechar la atención internacional para hacer ver que “el país está de luto”, con más de 134 mil registros oficiales de desapariciones (casi 6 mil en la CDMX y 13 mil en el vecino Estado de México).
Ana Amelí desapareció en julio de 2025 en la zona del Ajusco, en Tlalpan, donde fue vista por última vez, tras acudir a una caminata con un grupo de senderismo, en un punto conocido como Pico del Águila, un área sin señal telefónica, cámaras de vigilancia ni presencia policial permanente, advirtió su madre.

