La talasemia infantil puede confundirse con anemia común. Conoce sus síntomas, cómo se transmite y qué tratamientos existen.

México / Excélsior.- El cansancio constante, la palidez o el retraso en el crecimiento infantil suelen relacionarse con problemas leves o temporales. Sin embargo, en algunos casos estos síntomas pueden ser señal de una enfermedad hereditaria poco conocida que afecta la sangre y el transporte de oxígeno en el cuerpo.
La talasemia es un trastorno genético que puede manifestarse desde los primeros meses de vida y provocar complicaciones importantes cuando no se detecta a tiempo.
Aunque muchas personas desconocen esta condición, especialistas advierten que identificar las señales de alerta y recibir atención médica temprana puede marcar una diferencia importante en la calidad de vida de los menores.
¿Qué es la talasemia y por qué afecta a los niños desde temprana edad?
La talasemia es una enfermedad hereditaria de la sangre que se transmite de padres a hijos mediante genes alterados relacionados con la producción de hemoglobina. Cuando el organismo produce menos hemoglobina de la necesaria, los glóbulos rojos no funcionan correctamente y aparece anemia.
Esta alteración puede provocar cansancio, debilidad y dificultades en el desarrollo infantil debido a que el cuerpo recibe menos oxígeno del que necesita.
La falta de hierro antes del embarazo pone en riesgo al bebé: experta
Existen dos tipos principales de talasemia: alfa y beta. La diferencia depende de la parte de la hemoglobina afectada. La gravedad también varía en cada paciente. Algunos niños presentan síntomas leves, mientras que otros requieren tratamiento médico permanente.
Según especialistas de Mayo Clinic, los casos más severos pueden detectarse durante los primeros dos años de vida e incluso desde el nacimiento.
Además, mientras mayor sea la cantidad de genes alterados heredados, más grave puede ser la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud señala que la anemia continúa como uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, especialmente entre niños pequeños y mujeres embarazadas.
Síntomas de talasemia en niños
Los síntomas de la talasemia pueden confundirse con otros tipos de anemia, especialmente con la causada por deficiencia de hierro. Por ello, el diagnóstico médico resulta fundamental.
Las manifestaciones dependen del tipo de talasemia y de la gravedad del trastorno genético. Mientras algunos menores presentan síntomas leves, otros requieren vigilancia médica constante y tratamientos especializados.
Entre las señales más frecuentes destacan:
Cansancio extremo
Debilidad constante
Piel pálida o amarillenta
Hinchazón abdominal
Retraso en el crecimiento
Falta de apetito
Orina oscura
Cambios en la estructura de los huesos faciales
La enfermedad también puede provocar complicaciones en distintos órganos cuando no recibe tratamiento adecuado.
De acuerdo con Mayo Clinic, los niños con talasemia grave pueden desarrollar problemas cardíacos, daño hepático y alteraciones hormonales relacionadas con la acumulación de hierro en el organismo.
Este exceso de hierro suele aparecer debido a las transfusiones frecuentes de sangre que algunos pacientes necesitan para mantenerse estables.

