*Los jugadores se concentran en el buen momento que viven y apelan a que el público mexicano les de el empujón para vencer a Ecuador en diceiseisavos.

Ciudad de México / Excélsior.- Será un buen ejercicio para la Selección Mexicana el partido de dieciseisavos de final ante Ecuador. Todo indica que tienen ventaja por la localía y por el peso de la historia, que los mide ante un rival latino que conocen bien y al que en la mayoría de sus enfrentamientos le han ganado.
Sin embargo, en el ambiente que rodea a este partido, existe un halo de incertidumbre, porque desde Ecuador amenazan con Aztecazo y aseguran que no les intimida el escenario. En la selección de Javier Aguirre se toman las cosas con calma y se divierten en sesiones recreativas después de un par de días de futbol intenso.
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Jesús Gallardo, el lateral izquierdo confiable que vuelve a la titularidad, aseguró que el estadio debe pesar a su favor: «Con nuestra gente nos sentimos arropados y vamos a tener un gran apoyo. Estamos muy contentos, orgullosos por lo que logramos, pero ahora viene lo bueno; tratamos de estar tranquilos, no hemos ganado nada”.
El equipo mexicano es conciente de su realidad
También cerró filas Obed Vargas, que ha resultado un cambio refrescante en los partidos del Tri, sobre todo por ser un chico que con desparpajo dispara a portería: “El equipo está tranquilo, motivado. Queremos hacer una serie muy linda para nosotros y para la afición, creo que nos lo merecemos. Vamos a intentar ganar”.

