*Deporte, tradición y comunidad se reunieron para rendir homenaje a su memoria y reconocer a los pescadores del puerto.

El malecón de Mazatlán fue escenario del primer torneo de pesca de orilla en honor a la memoria del Indio Manuel, una jornada que reunió a pescadores y aficionados para celebrar una de las tradiciones que dan identidad al puerto.
Con el mar como escenario, el encuentro destacó la pesca como deporte, sustento y punto de unión entre generaciones. La jornada también permitió mostrar la riqueza de Mazatlán: un puerto donde, desde la misma orilla, es posible disfrutar de la naturaleza y llevar alimento fresco a la mesa.
La organización estuvo a cargo de Erik Parra; Adrián Sainz, presidente del club Indios Fishing; Héctor Chang; Osvaldo Mendoza y Camila Lizárraga, quienes sumaron esfuerzos para hacer posible esta primera edición y honrar la memoria del Indio Manuel.
Resultados del torneo
El primer lugar fue para Osvaldo Mendoza, del club Indios Fishing, con la captura de tres pargos. Recibió medalla, trofeo, montura y un premio de 30 mil pesos.
El segundo lugar lo obtuvo Ramón Muñón, del Club Pescados, con la captura de un pez gallo. Fue premiado con medalla, trofeo, montura y 10 mil pesos.
El tercer lugar correspondió a Javier Alejandro Gómez, del club Indios Fishing, quien capturó un pez toro y recibió medalla, trofeo, montura y 5 mil pesos.
Reconocimientos especiales
Durante la premiación se reconoció a Martha Aguilar, del Club Pescados, como la mujer mejor calificada del torneo. Asimismo, Oliver Hernández recibió un reconocimiento por su labor como recolector de basura, destacando la importancia de cuidar el entorno donde se desarrolla esta actividad.
Como invitada especial participó María Joseé Salazar, quien realizó la clausura del evento y brindó un reconocimiento a los pescadores de Mazatlán por su contribución a la identidad y tradición del puerto.
Esta primera edición dejó una imagen de convivencia, talento deportivo y orgullo mazatleco. El homenaje al Indio Manuel reunió a una comunidad que encuentra en el mar una fuente de alimento, de historias y de encuentros que merecen conservarse.
Mazatlán vive su mar, honra sus tradiciones y reconoce a su gente.

